La interacción emocional entre la gente a través del medio de la energía astral en forma de rayos y campos está sujeta al principio de la atracción mutua. Este principio determina que los iguales se atraen, y una emoción particular o frecuencia de energía irradiada desde el cuerpo astral de una persona atrae la misma frecuencia de energía lo quiera o no.

Esta ley del magnetismo o de la atracción mutua se aplica al mundo físico consciente al igual que a los mundos sutiles de vibraciones superiores. De modo que aunque una persona desee enviar un mensaje particular consciente, como puede ser “quiero tener éxito” este mensaje puede anularse porque a nivel astral se está trastornando al enviar un mensaje contrario, al proyectar una gama contraria de energía.

Los depósitos inconscientes de una persona de temor, ira y dolor se almacenan en el cuerpo astral y en el aura etérica que lo rodea. Desde allí vibran y fluyen el entorno, y ese caudal inconsciente y en gran medida incontrolado de energía brinda a la persona energía comparable a cambio.

Su miedo atrae miedo, su dolor atrae dolor y su ira atrae ira. De modo que aunque una persona pueda buscar el éxito, la alegría o el amor conscientemente; la ira, el dolor, el resentimiento, los celos o el temor al éxito inconscientes pueden efectivamente impedirle lograr ese deseo consciente.

Es a través del cuerpo astral que la persona siente el humor o los sentimientos de otra persona o el clima de una habitación o el entorno físico. Esta capacidad se desarrolla en mayor o en menor grado según las personas, y cultivarla es muy importante para nosotros.

Es a través de nuestra habilidad para sentir nuestro impacto en el entorno y el impacto del entorno en nosotros como podemos conocer nuestra correcta posición en el mundo en cada momento.

Como las otras frecuencias de energía que encontramos en el mundo resultan acordes con nuestra propia energía, o discordantes, es muy importante que sepamos que frecuencias energéticas penetran en nuestro campo de energía personal porque gran parte de la armonía de nuestras vidas puede deberse a vivir en una atmósfera de campos de energía humanos armónicos o inarmónicos.

Si la gente que les rodea tiene depósitos de sentimientos, en particular dolor, ira y temor reprimidos y almacenados dentro de su cuerpo astral, ustedes pueden resultar adversamente afectados por esos campos, porque la energía sale de ellos a través del cuerpo astral y esa energía será recogida por su cuerpo astral.

Ninguna cantidad de represión consciente basta para bloquear por completo esas emisiones inconscientes, Si una persona no libera sus sentimientos reprimidos conscientemente, perdurará dentro de las áreas del cuerpo astral. No obstante sus mejores intenciones, esos sentimientos afectarán a las personas del entorno y predispondrán en contra a aquellos que no puedan elaborarlos.

(Del libro “Terapia chacra”, de Keith Sherwood)

Las personas PAS captamos fácil e intensamente el campo energético de las demás personas. Aprender a ‘no coger’ esas emociones que captamos, a cómo hacer para que cada vez nos afecten menos las emociones ajenas es una tarea en la que puedo ayudarte.

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